21 de marzo de 2022

Fundamentos de la arquitectura bioclimática

La arquitectura bioclimática puede definirse como la arquitectura diseñada sabiamente para lograr un máximo de confort dentro del edificio, con el mínimo gasto energético. Para ello, optimiza las condiciones climáticas y los recursos naturales de su entorno (sol, vegetación, lluvia, viento), transformando los elementos climáticos externos en confort interno, gracias a un diseño inteligente, con soluciones apropiadas y adaptables a las condiciones climáticas del lugar.
Índice esquemático del bioclima. (Olgyay 1998)

El diseño de un edificio debe hacerse globalmente de modo que sus diferentes elementos compongan un todo armónico, al tiempo que cada uno de ellos cumpla una función bioclimática y funcional.

El concepto de diseño bioclimático se desarrolló como reacción al uso abusivo de la climatización artificial. Por tanto, los planteamientos bioclimáticos representan una arquitectura comprometida y de calidad que no maquilla sus deficiencias con la tecnología del acondicionamiento, sino que la aprovecha como complemento y ayuda.

No es un concepto complejo, pues simplemente se basa en el empleo lógico de los diseños constructivos y de los materiales empleados. No consiste en inventar cosas extrañas, sino en diseñar con las ya existentes y saber sacar el máximo provecho a los recursos naturales que nos brinda el entorno.

Para ello, es necesario conocer las características climáticas del lugar donde se va construir (radiación solar, orientación solar, viento, precipitaciones, luminosidad ambiental, etc.), los recursos naturales con los que se cuenta (topografía del terreno, vegetación, etc.) y trabajar con el flujo de condicionantes locales (ubicación, latitud, altura, contaminación, estructura urbana, etc.) para lograr una temperatura y condiciones confortables en el interior.

La definición apropiada de las estrategias de diseño se logra mediante un adecuado análisis climático con relación a los requerimientos de confort de los usuariosSe dice que el hombre está en situación de confort térmico cuando se da el equilibrio entre las pérdidas y ganancias energéticas del cuerpo humano de modo que el gasto de energía para adaptarse al medio ambiente es mínimo.

Procesos retroalimentados (círculo externo) y parámetros que intervienen en la retroalimentación (círculo interno) del confort térmico (círculo interior) que es preciso considerar en el caso de proyectos complejos. Fuente: Sostenibilidad energética de la edificación en Canarias: manual de diseño


Los parámetros que intervienen en la sensación de confort, dependientes del medio natural o edificado, básicamente son: temperatura, humedad o presión de vapor, la radiación y el viento y el movimiento del aire.

La estrategias que emplea la arquitectura bioclimática son aquellas que aprovechan el sol de invierno y rechazan el de verano, que utilizan los beneficios de la ventilación para combatir la humedad y para evacuar el aire caliente molesto, que emplean el aislamiento para reducir intercambios térmicos con el exterior y, especialmente, las pérdidas de calor en tiempos frío, etcétera.

Para ello se adapta la geometría, orientación y construcción del edificio a las condiciones climáticas de su entorno, mediante elementos y soluciones constructivas específicas.

Esquemas de estrategias bioclimáticas. Fuente: La bioclimática: una aplicación sustentable en la arquitectura Chulavista

Así mismo, el empleo de los materiales del lugar es fundamental en el planteamiento bioclimático, puesto que su proximidad reduce esfuerzos energéticos de cara a transportes, al tiempo que son materiales que han pasado la prueba del tiempo respecto de su idoneidad con las condiciones climáticas del lugar en cuanto a su resistencia a los elementos climáticos del entorno.

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