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22 de marzo de 2021

¿De qué DEPENDE la eficiencia energética?

Tal vez deberíamos responder: De según como se mire, todo depende. Y es que hoy queremos tirar por tierra algunos mitos o recetas empleados habitualmente en la eficiencia energética, para lo cual tomamos como referencia -y tributo- la conocida canción, del malogrado Pau Donés, DEPENDE; una crítica a los absolutismos, oponiéndose a las verdades incuestionables y contra la falta de perspectiva de quienes creen que sus ideas son las únicas y verdaderas, sin ver que existen otras distintas y sin escuchar a aquellos que tienen otro punto de vista.

Si Jarabe de Palo supieran tanto de eficiencia energética como del amor o de la vida, seguro que su canción Depende podría decir cosas como estas:

Un edificio cuanto más aislado
mas eficiente energéticamente
D e p e n d e

Mejor el aislamiento
que la inercia térmica
D e p e n d e

Un espacio cuanto más estanco
menos demanda energética
D e p e n d e

La orientación norte
es la peor orientación
y no se deben abrir huecos
D e p e n d e

Las ventanas de vidrio doble o triple
funcionan mejor que las de vidrio simple
D e p e n d e

Las carpinterías de marcos metálicos
siempre mejor con rotura de puente térmico
D e p e n d e

Las protecciones solares deben minimizar las ganancias en verano
pero permitir la máxima captación solar en invierno
D e p e n d e

El uso de equipos de acondicionamiento
es siempre necesario para conseguir el confort
pero con un consumo muy reducido
para tener un edificio eficiente
D e p e n d e

La temperatura de confort se encuentra en un rango
entre los veinte y los veinticinco grados centígrados
D e p e n d e

Y es que, como ya hemos mencionado en más de una ocasión, las recetas o soluciones deterministas no encajan bien con la eficiencia energética, algo que se aprecia de forma más clara cuando nos salimos de las condiciones climáticas más habituales.

Por ejemplo, y en relación a los párrafos anteriores, si los analizamos en sentido inverso a como aparecen, es decir, de abajo arriba:

Sabemos, gracias a los estudios de confort adaptativo, que en un clima con un largo período de calor, cuando llegamos de la calle a 40º, si la temperatura dentro de nuestra vivienda es de 25º podemos sentir frio. Del mismo modo, si vivimos en un clima de montaña con temperaturas por debajo de 0º, al entrar en nuestra casa a 20º podemos sentir calor, y es que nuestro cuerpo se aclimata, en parte, a las condiciones del ambiente exterior.

En cuanto a la necesidad imperiosa de los equipos de climatización, es casis siempre cierta, excepto en aquellos climas muy suaves durante todo el año, con arquitecturas diseñadas bajo estrategias bioclimáticas.

La radiación solar puede jugar en nuestro favor o en nuestra contra: lo normal es que lo primero pase en invierno y lo segundo en verano. Pero en ciertos climas muy fríos, las ganancias solares son necesarias durante todo el año, mientras que en climas muy calurosos, pueden ser perjudiciales siempre.

En relación a los marcos de las carpinterías, existen estudios que muestran como en climas cálidos con inviernos suaves, no es rentable el empleo de marcos con rotura de puente térmico ya que la necesidad de aislamiento en invierno es baja mientras que en verano el marco ayuda en la eliminación de las cargas internas.

Del mismo modo, unos vidrios muy aislantes pueden ser convenientes para climas externos pero contraproducente en climas suaves y cálidos.

La orientación norte, siempre denostada, genera una luz difusa ideal para aulas, estudios y oficinas, donde se evitan los cambios de intensidad lumínica o los deslumbramientos, además de que hoy en día existen ventanas tan aislantes como muchos paramentos opacos.

La estanqueidad, tan en boga ahora, es indispensable en edificios climatizados, para reducir la perdidas térmicas pero, ¿qué sentido tiene en aquellas arquitecturas abiertas que se aprovechas de las condiciones climáticas del entorno para acondicionar el interior y que usan la ventilación cruzada como principal estrategia de control higrotérmico?

Con el énfasis en el aislamiento térmico, principalmente basado en elementos de baja densidad con aire ocluido en su interior, para presentarse como la mejor -y única- solución de cara a obtener el confort en el interior de los inmueble, nos olvidamos que la masa térmica ha sido el mejor regulador de la temperatura interior de los edificios, incluso cuando no se contaba con la tecnología para climatizarlos.

Y además parece que no sólo hay que aislar si o si, sino que hay que hacerlo mucho y siempre. Pero sin embargo, conocemos numerosos casos de arquitecturas cuya envolvente no tiene funciones de cerramiento térmico sino que la relación térmica exterior-interior es plena: un simple papel o una tela separan ambos espacios de forma muy permeable evitando los problemas de sobrecalentamiento que sufren muchos edificios excesivamente aislados.

¿Qué otras estrofas crees que se podrían añadir en esta oda contra las recetas en la eficiencia energética en la edificación?
Déjala en los comentarios.

4 comentarios:

  1. Importante es definir esa eficiencia desde el comienzo del proyecto y aplicada en obra desde siempre. Siendo el usuario que la hábitat informado con claridad. Eficiencia desde el primer bloque y control de todas las posibles incidencias. Edificios son para ser habitados creando el máximo bienestar.

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    1. Estimada Andana:

      Hasta hace poco era común que la preocupación de los proyectistas a la hora de diseñar sus edificios se centrara en aspectos únicamente formales y funcionales, dejando de lado el confort. Pero, como bien dices, la búsqueda del confort es un aspecto que debería de estar presente desde los primeros bocetos de un proyecto.

      Muchas gracias por el comentario y por leernos.

      Atentamente, un saludo.

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  2. DEPENDE de quien me lo cuente, me lo creo o no. Qué cierto todo esto. Hemos pasado de encontrarnos con clientes que no sabían lo importante de la orientación de sus casas a personas que nos piden soluciones determinadas porque “se han informado”. Pero no se dieron cuenta de que la veracidad de la información DEPENDE, y mucho, de las fuentes.

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    1. Estimada Nuria:

      Efectivamente empieza a verse la preocupación de los clientes por el confort pero están algo despistados y, a veces, piden para climas cálidos soluciones que han visto en internet que funcionan muy bien (para climas fríos) o viceversa.

      Ahora lo que toca es formar e informar correctamente a nuestros clientes y no aprovecharnos de su ignorancia, que por desgracia también ocurre.

      Muchas gracias por leernos y por el comentario.

      Atentamente, un saludo.

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