Una de las cuestiones que más debates ha creado con respecto a las inspecciones de edificios es el nivel de profundidad o estudio con el que deben realizarse.
Por un lado, se aboga por que estos informes tengan un precio "popular" para que no suponga una importante carga para los propietarios y comunidades de los inmuebles, mientras que del otro, se entiende que los informes que se realizan hoy en día son superficiales y sin rigor científico.
¿Pero quién tiene la razón?



