En una entrada anterior hemos visto las medidas que, desde el CTE, se van a tomar en los nuevos edificios contra el gas considerado como la fuente más frecuente de radiación natural: el radón. ¿Pero qué hacemos los que vivimos en edificios existentes construidos bajo unas normativas que no tenían en cuenta de ningún modo el peligro que supone este gas incoloro, inodoro e insípido?
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| Fuente: OCU |



