1 de septiembre de 2014

¿Qué tiene mi edificio, arquitecto?

A nadie se le escapa que los edificios no son eternos, y que se van degradando con el tiempo y el uso, por lo que es necesario un mantenimiento constante.
La salud de los habitantes está ligada al buen estado de los inmuebles que habitan, por lo que su correcto "estado de salud" ayuda a proteger el nuestro.



Por otro lado, también sabemos que es mejor prevenir que curar, por lo que un mantenimiento preventivo en nuestros edificios es siempre más seguro y económico que una reparación, algo que parece que aún no ha calado en la sociedad:
A pesar de que es preferible reparar las fisuras que aparecen en un balcón antes de que empiecen a caer cascotes -con el peligro que eso representa para viandantes y vehículos- las numerosas mallas de protección que podemos encontrar en muchos de los balcones y volados de nuestras ciudades cuando nos damos un paseo por ellas, nos demuestras que la practica habitual es otra, obligándonos a reparaciones más complicadas y costosas.
Es por esto que la Administración ha tenido que obligar a propietarios y comunidades a un mantenimiento preventivo de mínimos, con las ITE/IEE que se efectúan a edificios mayores de 50 años, al menos cada 10 años. Pero este mantenimiento no parece suficiente para garantizar la buena conservación de los inmuebles, por lo que algunas CCAA o Municipios han reducido estos períodos, a edificios a partir de los 25 e incluso 15 años de antigüedad y con una periodicidad de hasta 5 años.


Caída de cascotes en la Plaza de la Candelaria de Santa Cruz de Tenerife.
Fotografía de JAVIER GANIVET. Fuente DIARIO DE AVISOS

¿Pero por que esperar a que dicha revisión sea obligatoria y tener que realizar todas las obras de mantenimiento a la vez, con el palo económico que esto supone, y no hacer un chequeo periódicos como hacemos con nuestra salud, para evitar males mayores?

Si como hemos indicado, un edificio en mal estado puede repercutir negativamente en la salud de sus ocupantes -como en el caso de los edificios enfermos- o en la de los terceros -como en la caída de cascotes o aplacados- parece lógico cuidar su "salud" del mismo modo que lo hacemos con la nuestra, pues la una está ligada a la otra.

Desde Del Toro & Antúnez ARQUITECTOS, abogamos por el arquitecto de cabecera, es decir, aquel técnico que conoce y mantiene nuestro edificio en excelente estado de conservación a través de pequeñas intervenciones puntuales cuando el síntoma (fisura, humedad, etc.) comienza a aparecer, atajando los problemas desde su inicio, evitando grandes y costosas intervenciones -lo que reduce gastos de obra- al tiempo que éstas se realizan de forma gradual, evitándose grandes derramas en las comunidades, y elimina ese miedo que se suele producir en los propietarios a la llegada de la ITE/IEE.

Un arquitecto de cabecera, tal como nosotros lo entendemos, se preocupa del buen estado de nuestro inmueble a través de unas visitas periódicas -o a demanda si se ha detectado una deficiencia- lo que garantiza que por poco dinero y a un precio fijo, sin sorpresas, nuestro edificio se encuentre siempre en las mejores condiciones sin que los propietarios se lleven sustos por un deterioro que ha ido creciendo poco a poco y sobre el que no se actúa hasta que ya es tarde debido al desconocimiento o a la dejadez.

2 comentarios:

  1. Muy buen articulo:
    Destaco estos puntos que redondeo en este resumen y otras palabras:
    1-chequeo periódicos de estado estructural e higiene como fundamentales para un "mejor vivir" y a parte chequeo en relación al acta del las ITE y IEE pra evitar sorpresas.

    2. Nombramiento de un arquitecto de cabecera, como una medica de familia con sus pacientes fijos, el tema que en este caso seria privada por lo que los arquitectos debemos siempre lidiar con nuestros honorarios con los problemas de ser aceptados y ser cumplidos los pagos.
    Lo ideal es que exista una "Gerencia Técnica de Conservación de Edificios" que surja de los Ministerios de Fomento o Urbanismo que contrate los profesionales según un listado hecho con baremos (a desarrollar). La gerencia podría estar compuesta por arquitectos superiores, licenciados e ingenieros (civiles) que pasen las oposiciones con temas al respecto.
    Los pagos de honorarios a los profesionales serian mensuales en relación al metro cuadrado inspeccionado donde se obligue al privado a presentar presupuestos (al menos 3) por cada fallo detectado en base aun chek list que llevara el inspector nombrado por la gerencia técnica de conservacion. Los pagos los hara este ente que seria de fondos de indole gubernamental y luego los recuperara junto con los impuestos de contribución con el mismo porcentaje de ajuste en cuotas durante el plazo que implique una nueva inspección según la edad del edificio y el estado de proteccion (max 10 años).

    Espero haber aportado a vuestro excelente planteo algo mas.

    Un saludo cordial,
    Arquitecto Juan Alejandro Pisni



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    1. Estimado Juan Alejandro:

      Muchas gracias por leernos y por la aportación.

      Atentamente, un saludo.

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