23 de marzo de 2020

Ahorro energético en el hogar durante el COVID-19

Mientras que el consumo energético ha descendido de forma estrepitosa en la industria o el transporte, donde único ha aumentado ha sido en los hogares, como se puede comprobar por medio de los datos oficiales aportados por el gobierno.
Sin embargo, los ingresos de muchos españoles se han reducido o paralizado completamente: autónomos y pequeñas empresas obligados a paralizar su actividad ven que no reciben ni recibirán, en al menos el próximo mes, ingresos ningunos.
En este marco parece necesario tomar una serie de medidas que nos permitan vivir confinados en nuestros hogares durante un tiempo prolongado, en las mejores condiciones de confort, pero conteniendo al máximo nuestros consumos energéticos, para contener en lo posible el aumento del importe de nuestras facturas energéticas.
Les presentamos a continuación una serie de pautas que nos  pueden ayudar a lograr tal fin.

Tenemos que partir de dos aspectos fundamentales, a tener en cuenta, de cara a tomar una serie de medidas de ahorro energético: no podemos (o al menos no debemos) salir de casa en ningún momento y las condiciones de confort en nuestro hogar deben ser lo más óptimas posibles, para que el período de confinamiento sea lo mas agradable y llevadero.

Por otro lado acabamos de entrar en la primavera, una época del año donde las temperaturas son muy cambiantes, tanto a lo largo del día como entre unas zonas del país con respecto de otras, por lo que en algunas regiones será necesario mantener aún estrategias más cercanas a las de invierno, mientras que otras ya poseen momentos del día en que las temperaturas toman valores más cercanos a los de confort.


Partiendo de estas premisas las recomendaciones que proponemos, en general, son:
  • Una cuestión que parece obvia, pero que se descuida cuando la vivienda tiene una alta ocupación y movimientos frecuentes de sus ocupantes entre estancias es el mantener apagadas aquellas luces que no se estén utilizando.
  • Aproveche la luz natural manteniendo limpios los vidrios. El máximo aprovechamiento de luz natural reduce el consumo de luz artificial.
  • Mantenga sus bombillas y lámparas limpias (ahora contamos con tiempo para limpiar aquellos elementos que suelen escapar a nuestra limpieza habitual). Una capa gruesa de polvo puede bloquear hasta el 50 por ciento de la emisión de luz.
  • Utilice sólo una bombilla en un accesorio de varias tomas. Una bombilla de 10 watios ilumina más que 2 de 6w. Asegúrese de verificar la potencia máxima del aparato.
  • Apague los aparatos cuando no estén en uso y no dejarlos en “modo de espera” o “stand by”. Utilice regletas con interruptor o desenchufe los aparatos eléctricos que no se está utilizando.
  • No deje la puerta del frigorífico abierta, piense lo que va a sacar del refrigerador antes de abrirlo, de esta forma permanecerá la puerta menos tiempo abierta y evitará tentaciones. Cada vez que se abre, hasta el 30% del aire enfriado puede escapar. La misma regla es válida para el horno.
  • Limpie y aspire las rejillas del refrigerador para mantener el compresor funcionando de manera eficiente.
  • No sobrecargue el refrigerador o congelador. El aire frío debe circular libremente para mantener los alimentos a la temperatura adecuada.
  • No meta alimentos calientes en la nevera.
  • Asegúrese de que el refrigerador esté nivelado, para que la puerta cierre sola por física, levante un poco la parte frontal del refrigerador.
  • Si va ha sacar un alimento del congelador, descongélelo en la nevera, así tendrá ganancia gratuita de frío, nunca bajo el grifo o en el microondas.
  • Para el cocinado, priorice el empleo de la olla a presión o el horno microondas que usan un 75 por ciento menos energía que un horno eléctrico convencional.
  • En el caso de que la cocina sea eléctrica, aproveche su calor residual, es decir, apague el ‘fuego’ un poco antes de terminar la cocción.
  • No ponga una olla pequeña en un fogón grande y utilice las tapas de las ollas y sartenes para reducir los tiempos de cocción.
  • Cocine raciones para varios días, gastará menos energía y tendrá más tiempo para otras actividades.
  • Al lavar los platos a mano, no deje el agua correr mientras los aclara. Llene un recipiente o un lado del fregadero para enjabonar y otro para aclarar.
  • No lave los platos, la vajilla y los utensilios de cocina a mano. El uso del lavavajillas, con cargas completas, es más eficiente desde un punto de vista energético.
  • Lave sólo cargas completas de ropa y emplee lavados de agua fría o a bajas temperaturas. Use agua caliente sólo para cargas muy sucias y siempre use agua fría para el ciclo de enjuague.
  • Limpie el filtro de pelusa de la secadora cada vez que utilice la máquina. Un filtro de pelusa obstruido puede hacer que su secadora utilice hasta un 30% más de energía y puede ser un peligro de incendio.
Además, para aquellos municipios todavía marcados por las bajas temperaturas (la mayoría):
  • Cierre todas las ventanas y puertas al exterior, una vez nos ha abandonado el astro rey. Cierre también las persianas y cortinas en todas las estancias, aunque se encuentren deshabitadas durante la noche (como salón o comedor), ya que -aunque en menor medida- aportan una ayuda extra a la capacidad aislante de las ventanas, así como la reducción de las infiltraciones de aire no deseadas, en el intento de reducir al máximo las pérdidas nocturnas.
  • Del mismo modo, cierre durante la noche las puertas de todos los baños y cocinas para reducir la pérdida de aire caliente a través de los conductos y aberturas de ventilación especiales con que cuentan estas estancias.
  • Dado que durante la noche hemos cerrado de forma lo más hermética posible la vivienda, deberemos realizar la ventilación de la misma durante el día, siempre primando el momento en el que las temperaturas son más altas (entre las 2 y las 4 de la tarde) para que el aire nuevo que entre lo haga a la mayor temperatura posible. Para ventilar completamente una habitación se estima suficiente con abrir las ventanas durante 10 minutos. En el caso de que en la casa se encuentre algún infectado por el Coronavirus, la necesidad de ventilación se multiplica para evitar el contagio a los otros miembros de la familia, junto a otras consideraciones.
  • En las horas de alta radiación solar debemos abrir persianas y cortinas mientras mantenemos las ventanas cerradas para que dichas estancias (aunque estén desocupadas) funciones de captadores solares aprovechando el efecto invernadero.
  • El empleo de alfombras, sobre todo en viviendas apoyadas sobre el terreno o situadas sobre espacios no calefactados (como pueden ser locales comerciales que permanezcan en estos momentos cerrados). Dado que es posible que no contemos con alfombras (y contamos con el hecho do no poder salir a comprarlas) una alternativa posible es el empleo de mantas o muletones como alfombras improvisadas.
  • Reduzca lo más posible la temperatura del termostato de sus equipos de calefacción (por cada grado que aumentemos la temperatura el consumo se dispara entre un 6% y un 9%). El empleo de las medidas citadas más usar una ropa algo más gruesa de lo común en nuestros hogares nos permiten sentirnos calientes con mucho menos aporte de los equipos.
  • Si cuenta con una chimenea de leña, priorice este medio antes que otros equipos y queme sólo madera totalmente seca, para producir la salida de más calor. Cuando la chimenea no está en uso mantener las puertas del hogar cerrado.
Por otro lado, el ahorro en el agua caliente (ACS) es fundamental, sobre todo si contamos con equipos poco eficientes como eléctricos o calderas convencionales:
  • A parte de los ya manidos consejos de ducharse y no bañarse o de cerrar los grifos mientras nos enjabonamos las manos o nos afeitamos, podemos sumarles otros como aprovechar el agua fría hasta que sale la caliente en un cubo o recipiente y utilizarla para el riego de plantas o la limpieza del hogar. También resulta muy útil ajustar la temperatura del calentador de agua a 45º C.
Finalmente involucre a toda la familia. Tómese un tiempo para hablar con su familia acerca de cómo reducir el consumo de energía en el hogar para cocinar, lavar, entretenimiento, etc.

Como se puede observar, estas medidas no conllevan gran complejidad y nos pueden ayudar enormemente a reducir el consumo durante este período.

Yo me quedo en casa


Autor: 
Eduardo Martín del Toro, Dr. Arquitecto y Máster en Medio Ambiente y Arquitectura Bioclimática, propietario de Del Toro & Antúnez ARQUITECTOS.

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