5 de junio de 2017

La implantación de los nZEB en Canarias

Hace ya siete años que se publicó la DIRECTIVA 2010/31/UE DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 19 de mayo de 2010 relativa a la eficiencia energética de los edificios, donde se exige por primera vez que los estados miembros desarrollen normativas que regulen la implantación de los edificios de consumo energético casi nulo (EECN o más comúnmente conocido con sus siglas en inglés: nearly zero energy building, nZEB).
A día de hoy aún seguimos sin tener una definición oficial en España, a pesar de que ya podemos encontrar algunos edificios que se anuncian como tales, algo que resulta intrigante.
Estos temas -tanto la demora por parte del estado español en definir sus exigencias, como cuáles deberían ser estas- lleva todos estos años siendo tema de debate entre los círculos especializados y, a día de hoy, aún sigue sin resolverse.
Pero en esta ocasión no queremos abundar en este asunto, sino estudiar un caso particular: la mejor manera de implantar esta nueva filosofía edificatoria en un ámbito tan particular -por su situación extraperiférica, su condición insular de territorio fragmentado y su clima, muy diferente no sólo al del resto de Europa sino incluso al de nuestro país*, entre otros- como el canario. Veámoslo entonces.

Comencemos recordando qué nos indica la citada normativa a este respecto.

En primer lugar tenemos la definición general que se hace de los mismos, que como vemos es algo muy genérico:
«edificio de consumo de energía casi nulo»: edificio con un nivel de eficiencia energética muy alto[...]. La cantidad casi nula o muy baja de energía requerida debería estar cubierta, en muy amplia medida, por energía procedente de fuentes renovables, incluida energía procedente de fuentes renovables producida in situ o en el entorno;
Seguidamente los plazos límites de aplicación, que como podemos observar está ya a la vuelta de la esquina: 
Los Estados miembros se asegurarán de que:
  • a más tardar el 31 de diciembre de 2020, todos los edificios nuevos sean edificios de consumo de energía casi nulo
  • después del 31 de diciembre de 2018, los edificios nuevos que estén ocupados y sean propiedad de autoridades públicas sean edificios de consumo de energía casi nulo.
Y para terminar este repaso, la indicación de la directiva de cómo se ha definir por parte de los estados miembros, de una forma cuantificada, en base al consumo de energía primaria que se estime necesario para el uso del edificio.
Los planes nacionales incluirán, entre otros, los siguientes elementos:
  • la aplicación detallada en la práctica por el Estado miembro de la definición de edificios de consumo de energía casi nulo, que refleje sus condiciones nacionales, regionales o locales e incluya un indicador numérico de uso de energía primaria expresado en kWh/m2 al año. Los factores de energía primaria empleados para la determinación del uso de energía primaria podrán basarse en valores medios anuales nacionales o regionales y tener en cuenta las normas europeas pertinentes;
Pues bien, ahora que tenemos claro todo lo que podemos saber de estos edificios a día de hoy vamos a ver cuáles son las principales lineas que se están trabajando para el diseño y construcción de estos edificios en Canarias.

Una de las tendencias, que esta viniendo muy fuerte desde Alemania, es el estándar Passivhaus basado en tres principios: un gran aislamiento térmico, un riguroso control de infiltraciones y una máxima calidad del aire interior, además de aprovechar la energía del sol para una mejor climatización.

Por otro lado, la arquitectura tradicional, a lo largo de la historia se ha adaptado al medio donde se desarrolla y produciendo unos consumos energéticos mínimos, construyéndose según los modos que ho en día recoge la arquitectura bioclimática.

Veamos entonces las diferencias entre ambas filosofías arquitectónicas y analicémoslas:
Passivhaus
  • Proviene de un entorno con un clima mucho más frío que el nuestro, y aunque existe una versión adaptada a los climas cálidos, aún se aleja de nuestras condiciones.
  • Es un sistema normalizado, por lo que su implantación se basa en seguir una metodología establecida y a través de técnicos homologados, por lo que su eficacia está garantizada.
  • Basa su funcionamiento en el aislamiento con el exterior -en lo que se conoce como arquitectura cerrada- por lo que se pierde la relación con el entorno inmediato.
  • Es necesario el empleo de equipos tanto para la ventilación como para la climatización, aunque se limita mucho el consumo de estos.
  • Aumenta significativamente el coste de la construcción.
Bioclimática
Conclusiones
Mientras que Passivhaus se presenta como un sistema totalmente estandarizado y homologado, para poder garantizar los resultados (algo controvertido en climas como el de Canarias) necesita de una arquitectura basada en altos espesores de aislamiento y el empleo de equipos, junto a unos altos valores de estanqueidad (si abrimos una ventana el sistema pierde su sentido) con lo que terminamos viviendo en un "submarino". Por contra, frente a esta arquitectura sistemática, la bioclimática diseña un "traje a medida" donde el esfuerzo no se encuentra en aislarnos del exterior creando un microclima interior, sino ser parte del entorno e interactuar con él.

Por tanto podemos decir que en el estándar Passivhaus el esfuerzo se pone en el edificio -más aislamiento, más estanqueidad, más equipos,... y por tanto más dinero- mientras que en la bioclimática el esfuerzo se pone en el trabajo del proyectista, razón por la cual su correcta elección va a ser la garantía o no de un adecuado resultado final.

*Recordemos que incluso con la última actualización del CTE BB HE en 2013 se crea un nuevo clima específico para Canarias -el alfa3- ante el fracaso de la versión anterior de esta normativa de asimilar el clima de Canarias a los peninsulares.

2 comentarios:

  1. Interesante publicación para poder profundizar más en el concepto Passivhaus.
    Passivhaus no necesita de una arquitectura basada en altos espesores de aislamientos, sino de una arquitectura que profundiza en el diseño, cálculo y ejecución, para optimizar, entre otras cosas, en el espesor de aislamiento necesario.
    Y no pierde el sentido cuando se abren las ventanas... (es un falso mito), decir que terminamos viviendo en un "submarino" es como decir que la vivienda pierde su esencia. Si bien es verdad que la vivienda debe relacionarnos con el entorno, la función principal de una vivienda es protegernos de las inclemencias, es lógico pensar que podemos estar protegido como si de un submarino se tratase cuando realmente sea necesario.
    Passivhaus es un estándar PRESTACIONAL, que además de considerar necesariamente 5 principios básicos, está también basado en criterios de diseño, claro que cuenta la orientación, la compacidad, el diseño bioclimático, la protección solar o la reflectividad de las superficies. NO exige soluciones o tipologías constructivas concretas, pero evidentemente es un estándar que exige cumplir con unas prestaciones (poco habituales en la construcción tradicional) relacionadas con el confort y la salubridad y con unos requisitos mínimos relacionados con la eficiencia energética. Por último, regula y determina los métodos para comprobar que se cumplen con estas exigencias, importante para medir el trabajo del profesional que a veces no es lo suficientemente solvente en el diseño bioclimático.
    El Estándar Passivhaus no pone esfuerzos en la implantación de instalación de equipos, por el contrario, el esfuerzo se centra en optimizar la envolvente para instalar las mínimas instalaciones posibles, tanto es así, que el caudal necesario para mantener una calidad de aire óptima (aire filtrado) puede ser suficiente para climatizar, pudiéndose así prescindir de los sistemas activos tradicionales.


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    1. Estimado Diego:

      Muchas gracias por la aportación, pero encontramos que existen inexactitudes e incluso incongruencias en sus comentarios que nos gustaria comentar a continuación:

      Cuando decimos que el Passivhaus posee grandes espesores de aislamiento, lo decimos en comparación con las exigencias del CTE. Indica que sin embargo se emplea "el espesor de aislamiento necesario" y habría que rematar con la coletilla "que exige el estándar", dado que con menores aislamientos junto con otras estrategias también es posible conseguir las condiciones interiores de confort.

      Indica al comienzo de su comentario que "no pierde el sentido cuando se abren las ventanas... (es un falso mito)" y sin embargo acaba diciendo que "el caudal necesario para mantener una calidad de aire óptima (aire filtrado) puede ser suficiente para climatizar" expresando que la ventilación mecánica -fundamental en sus estrategias- es lo mínimo imprescindible. Pues bien, este sistema mecánico de ventilación pierde todo el sentido en una vivienda que está "permanentemente" con las ventanas abiertas, algo general en la manera de vivir de la mayoría de las canarios de las zonas costeras del archipiélago (donde se sitúa más del 80% de la población de las islas). A la hora de construir es muy importante tener en cuenta las costumbres e idiosincrasia de la gente del lugar, porque es muy difícil exigirle a alguien que lleva toda la vida con las ventanas abiertas, que ahora las cierre; primero porque genera una sensación psicológica de agobio o ahogamiento y segundo porque sabe que no es necesario para vivir más confortable.

      Por último, es un rotundo error indicar que el estándar Passivhaus se basa en el diseño bioclimático. Sí es cierto que toma algunos aspectos importantes de éste, como el soleamiento, orientación de los huecos o su protección, pero deja fuera muchos otros fundamentales como la ventilación cruzada o jugar con el nivel de humedad relativa. Es más, el Passivhaus se presenta hoy en día como una de las soluciones más representativas de los que se denomina la arquitectura cerrada mientras que la bioclimática lo es de la abierta. Más información sobre esto: http://blog.deltoroantunez.com/2015/09/arquitectura-abierta-vs-cerrada.html

      En resumen, el estándar Passivhaus es una gran solución para una gran mayoría de los casos, pero no para todos. Es evidente que no hay solución perfecta, ni universal y luchar contra este principio nos puede llevar a cometer errores. No tiene sentido su aplicación en un clima donde el confort térmico a lo largo del año se consigue con una hamaca y una sombrilla, y -todo lo más- con un ventilador.

      Atentamente, un saludo.

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