2 de octubre de 2015

La importancia de la conservación

No es la primera vez -ni será la última- que en este blog tratemos el tema de la importancia que tiene la conservación y el mantenimiento en la edificación. Un edificio mal conservado o mantenido, no sólo supone un peligro para el medio ambiente, sino que sobre todo lo es para sus usuarios y los de su entorno.
Fuente: @YedaiJama
En este caso, nos queremos hacer eco de una serie de noticias aparecidas recientemente en la prensa local acerca del estado de conservación de nuestros edificios (Caen varios cascotes de la fachada de un edificio de la capital tinerfeña) y de las recomendaciones de los profesionales del sector por aumentar los controles que se realizan en torno al estado de salud de estos (Los administradores de fincas instan a Urbanismo a exigir la ITE a los 25 años).

Nos encontramos en una lucha entre los profesionales del sector -arquitectos, aparejadores, administradores de fincas, etc.- que abogan por aumentar y endurecer el control que se realiza a los inmuebles y una parte importante de la sociedad que entiende la inversión en mantenimiento como un coste que puede ser ahorrado.


En medio de todo esto, la Administración local, a la que le toca jugar el papel de juez, parece que aún, en muchos municipios, se encuentra un poco rezagada en este sentido.

Si bien, por parte del Estado, las políticas parecen claras de cara a imponer -Real Decreto-ley 8/2011 primero y Ley 8/2013, de 26 de junio después- y favorecer -Real Decreto 233/2013- las medidas necesarias para el control y la toma de las actuaciones de conservación y mejora del parque edificado español, entre un amplio sector de la ciudadanía estas acciones se han entendido como un plan encaminado a la generación de empleo en un sector en crisis, sin darse cuenta de la importancia que para su salud y seguridad (además de otros aspectos de igual importancia como la accesibilidad, la imagen de la ciudad o la eficiencia energética) representan dichas medidas.

Es por esto, que nos parece tan acertadas las iniciativas de los administradores de finca dado que, por un lado, son el sector profesional que mejor conoce -desde dentro- a las comunidades de propietarios y la situación en que se encuentra los edificios y, por otro, dejan claro que la necesidad imperiosa de intervenir en muchos inmuebles que se encuentran en un estado deplorable va mucho más allá de dar trabajo a un sector ahora de capa caída.

Lo que no es capaz de comprender algunos ciudadanos de a pie, es que este tipo de inspecciones son un ahorro a largo plazo, ya que se va realizando un mantenimiento continuado de los edificios, evitando que se produzcan derramas importantes cuando ya no queda más remedio que realizar la reparación.

Derrumbe de un edificio en Las Palmas

Este fenómeno, que hemos ilustrado con ejemplos canarios, no es un hecho exclusivo del archipiélago, ya que conocemos situaciones similares en gran parte de nuestro país, sólo que
-como en otras ocasiones- hemos tomado como marco de ejemplo el espacio donde trabajamos y que por tanto conocemos de primera mano, pero repetimos es un fenómeno exportable al resto del país.

Por todo esto, desde nuestra humilde posición queremos dar apoyo a aquellos profesionales que están luchando día a día por tener unos edificios más seguros, más sanos, más eficientes, más accesibles, mejor utilizados y, por qué no, también más bonitos. Y no menos importante, instamos a las administraciones locales -a las que le ofrecemos nuestra experiencia en este campo- a dar el paso necesario, de forma firme, para que la inspección de edificios y la consiguiente rehabilitación -si es necesaria- sea una realidad, ya que todos los profesionales y ciudadanos responsables estamos pidiendo -con determinación- que esta acción se produzca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario