21 de octubre de 2021

Qué programa elegir para hacer cada certificado energético

Muchos son los artículos y estudios publicados sobre la fiabilidad de resultados de los numerosos documentos reconocidos aprobados para la realización de los certificados de eficiencia energética de los edificios. Pero para nada éste es el único requisito que condiciona a un técnico a la hora de elegir el software a utilizar. Tanto es así que, precisamente, el programa que peores resultados obtiene en cuanto a fiabilidad de resultados es, sin duda, el más utilizado, a partir de los datos obtenidos por los Registros de las las distintas Comunidades Autónomas a lo largo de todo el territorio nacional.

Y es que, son muchos los factores que influyen de cara a elegir la mejor herramienta de certificación energética, como la facilidad de uso o la finalidad del certificado.

Veamos a continuación una breve comparativa entre herramientas desde el punto de vista de su idoneidad para cada propósito. Y es que un certificado energético puede estar encaminado para distintos fines: venta, alquiler, rehabilitación, proyecto/obran nueva, etc.

La primera gran clasificación entre los distintos procedimientos para la certificación energética de edificios la encontramos entre el procedimiento general y los procedimientos simplificados.

Dentro del primer grupo tenemos tres programas: la Herramienta unificada LIDER-CALENER (HULC), el CYPETHERM HE Plus y el SG SAVE.

Herramienta unificada LIDER-CALENER (HULC)

Su gran ventaja (y única) es que se trata del programa informático de referencia, por lo que todos los aspectos oficiales, en relación a la certificación energética, orbitan en torno a él. Es decir, las guías de ejemplo aplicación del HE se realizan con modelos a partir de esta herramienta, cualquier edificio (o casi) se puede certificar con él y sus resultados son los de referencia a partir de los que se comparan el resto de herramientas (a pesar de que no sea la herramienta que cuenta con el mejor motor de cálculo).

A partir de ahí, todo son desventajas: mala curva de aprendizaje, una interfaz arcaica, un software opaco y, si no somos muy meticulosos con la introducción de los datos, da errores que luego son difíciles de localizar.

Por esta razón han prosperado tantas herramientas alternativas que proveen a los técnicos certificadores de unos procedimientos generales algo más amigables.

SG SAVE

Es la apuesta de Efinovatic para lanzar una alternativa de procedimiento general más manejable y con una curva de aprendizaje mucho mejor. Los creadores del exitoso CE3x (que analizaremos más adelante) quieren llevar la facilidad de manejo, que tan bien les ha funcionado en su hermana pequeña, al procedimiento general y, para ello, se apoyan en un programa muy conocido por su facilidad para generar modelos 3D de forma sencilla: el SketchUp.

Y tal vez este punto sea la gran ventaja y, al mismo tiempo, el problema de esta herramienta: el hecho que para manejarla primero hemos de aprender a utilizar otro programa, aunque dado que es muy sencillo y de uso común, ya muchos técnicos cuentan con soltura suficiente en su manejo. Pero para aquellos que no lo conocen, el hecho de tener que aprender a manejar dos programas para realizar un certificado energético, se presenta como una barrera de entrada bastante importante.

Aunque, la principal ventaja de esta herramienta es que trabaja con uno de los mejores motores de cálculo para la simulación energética de edificios que existe, el EnergyPlus. Gracias a ello, además del certificado energético, genera una batería de resultados, en donde se analiza prácticamente todo a nivel térmico y energético dentro del edificio. Esto resulta especialmente adecuado a la hora de diseñar un edificio muy eficiente o bioclimático.

CYPETHERM HE Plus

Esta alternativa de Cype para la certificación energética es similar al caso anterior. 

Por un lado, igualmente necesita de otro programa para generar la geometría, aunque en este caso no se trata de un programa de un tercero, sino del IFC Builder, de la propia compañía. Este programa auxiliar es un generador de modelos BIM muy sencillo de manejar.

Por otro lado, este software también realiza la simulación energética con el motor de cálculo EnergyPlus, aunque la versión gratuita de la herramienta da unos resultados mucho más limitados del comportamiento térmico del edificio, en relación con la inmensidad de datos que podemos extraer del SG SAVE.

Como ventaja, indicar que Cype apuesta por un flujo de trabajo basado en Open BIM, que permite conectar el modelo BIM a otras aplicaciones del grupo, ampliando así sus posibilidades, donde, por ejemplo, permite modelar las instalaciones HVAC, realizar el dimensionado de dichas instalaciones o el análisis energético completo del edificio, entre otras; siendo algunas de ellas gratuitas y otras de pago.

Otra pega que hemos detectado en este conjunto de programas es que, tanto los manuales de usuario como los tutoriales o cursos que hemos encontrado, sólo muestran casos muy generales y sencillos, donde no se atiende al diseño de elementos tanto arquitectónicos como HVAC complejos.



Por otro lado, tenemos los procedimientos simplificados, de los que también contamos con tres programas: CE3, CE3X y CERMA.

CE3

Nos encontramos ante el hermano pequeño de HULC, un software desarrollado por el mismo equipo que aquel. Se trata de una herramienta simplificada que no deja buen sabor de boca. A pesar de su sencillez en comparación con el HULC, mantiene una interfaz similar a la de su hermano mayor, lo que supone una ventaja de cara a aquellos usuarios acostumbrados a usar HULC, pero que se vuelve un hándicap para el resto de certificadores, dado que, a pesar de tratarse de una herramienta simplificada, presenta un manejo engorroso, siendo seguramente ésta, la causa de que sea el programa de certificación energética menos utilizado.

Su uso está limitado a los edificios existentes, tanto residenciales como pequeños y grandes terciarios.

CE3X

Es el programa informático por excelencia para la certificación energética de los edificios, siendo empleado en un 90% de los casos, pudiéndose aplicar tanto para edificios existentes de todo tipo, como para edificios nuevos, excepto en el caso de grandes terciarios, gracias a su complemento para la certificación energética de edificios nuevos.

Este programa arrasa entre los técnicos certificadores por dos razones: la primera de ellas, su facilidad de uso, que lo convierte, sin duda, en el programa con la mejor curva de aprendizaje de todos. Aunque, como todo lo bueno, tiene su parte negativa: el uso inadecuado dado por algunos individuos que, sin ningun conocimiento sobre eficiencia energética, introducen todos los datos por defecto y obtienen un certificado energético que no posee ningún valor y que afecta, de forma muy negativa, a las posibilidades que posee este documento.

Y la segunda ventaja es la gran cantidad de complementos con que cuenta esta herramienta, que aumentan cada día, y que amplían sus funciones o que facilitan, aún más, la labor de los técnicos, como la verificación del CTE-HE, la ayuda de la configuración de las medidas de mejora (tanto en la envolvente como de equipos), el estudio de costes y amortización de estas mejoras o la realización de auditorías energéticas.

CERMA

Esta herramienta, promovida por la Vicepresidencia Segunda y Conselleria de Vivienda y Arquitectura Bioclimática de la Generalitat Valenciana y desarrollada por el Instituto Valenciano de la Edificación (IVE) y la Asociación Técnica Española de Climatización y Refrigeración (ATECYR), con la colaboración técnica del grupo FREDSOL del Departamento de Termodinámica Aplicada de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), es una potente aplicación que permite la obtención de la calificación de la eficiencia energética, con unos resultados tan fiables como una herramienta de procedimiento general, pero únicamente en edificios de viviendas, eso sí, tanto de nueva construcción como existentes. Y ésta es su gran limitación, que no permite la certificación del uso terciario, ni siquiera de pequeños terciarios, por lo que sus usuarios siempre tienen que hacer uso de un segundo programa para las certificaciones de locales.

Sin embargo, dada su gran potencia y fiabilidad, podemos considerar que, a pesar de tratarse de un procedimiento simplificado, está a medio camino entre éste y el general. Tanto es así, que la propia herramienta permite un modo de trabajo simplificado (muy similar al que presenta el CE3X) y otro completo, más parecido al de un programa de procedimiento general.

Otra importante ventaja es que presenta un tratamiento avanzado de los resultados e información auxiliar, que si bien no llega al nivel de los resultados presentados por el SG SAVE, sí que supera al resto de procedimientos generales, lo que es de gran utilidad, tanto de cara al diseño de edificios nuevos como a la realización de rehabilitaciones energéticas.

Tal vez, se echa de menos un apoyo de cara a realizar, de forma más sencilla, la valoración económica de las medidas de mejora propuestas, para estimar tanto el coste de rehabilitación como el período de amortización.



Con todo esto, podemos concluir que los procedimientos generales son herramientas de mayor complejidad (aunque ahora con los nuevos documentos reconocidos SG SAVE y CYPETHERM HE Plus se haya facilitado su uso) en pro de una mayor fiabilidad y calidad de los resultados. Lo que convierte a estos programas en los más adecuados para el diseño de proyectos o la certificación energética de obra nueva, debido a la posibilidad del análisis de las condiciones futuras del edificio y puesto que no permiten la introducción de datos estimados, sino que debemos de conocer todas las características del inmueble de estudio (materiales, espesores, rendimientos de las instalaciones, etc.), algo que es muy difícil de obtener a partir de un objeto arquitectónico existente.

Por contra, los procedimientos simplificados se presentan como las herramientas óptimas para la certificación energética de edificios existentes en general. Por un lado, gracias a su facilidad de uso y versatilidad a la hora de poder estimar datos desconocidos por el técnico, para la certificación energética de edificios que se vayan a vender o alquilar. Por otro lado, también para estudios más serios, como una rehabilitación energética, donde un programa con gran potencia, a pesar de ser simplificado, como el CERMA, nos va a permitir un estudio de mucha precisión o una herramienta como CE3X, que cuenta con una gran cantidad de complementos, nos va a generar una serie de informes sobre diferentes posibilidades de intervención, en los que se analizan tanto los costes, como sus niveles de mejora, de cara a las reducciones de consumos energéticos, de emisiones de CO2 y de períodos de amortización.

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