7 de julio de 2014

Las casas de madera, una opción sostenible compatible con el diseño

La proliferación de las casas de madera ha hecho evolucionar su diseño y sobretodo ha eliminado el escepticismo sobre la funcionalidad de las mismas. Así, desde las casas rusticas tipo cabaña que inicialmente se entendían como prefabricada, a casas de diseño minimalista fácilmente confundibles con las casas de construcción tradicional. Del mismo modo los materiales han evolucionado pero el rey sigue siendo la madera.


Y es que con la madera se potencia la sinergia positiva de tu elección de vivir en una casa prefabricada. Y es que las casas prefabricadas, al decidir nosotros su ubicación (previa licencia, lógicamente) podemos orientarla de la manera óptima para ahorrar en luz y en acondicionamiento térmico. Pero si además de ello tenemos en cuenta las propiedades sostenibles de la madera, completamos los beneficios en el largo plazo de optar por una casa de madera prefabricada.

Desde el inicio de la evolución del hombre la madera se ha usado como material estructural por excelencia. Es un material renovable a corto, medio y largo plazo capaz de absorber el monóxido de carbono, algo que no sólo no pueden hacerlo los demás materiales, sino que en la producción de los mismos se desprende esta sustancia contaminante.

De hecho, no es solo que absorba el monóxido de carbono que otros materiales emiten en su producción, sino que en su fabricación se emplean cantidades ínfimas de energía en comparación con el acero y el hormigón. El balance de CO2, si comparamos la emisión de una viga portante con la misma carga, es negativo para la elaboración de la madera.


Por ejemplo, la emisión de CO2 desprendida de producir una viga de 7,5 m con aluminio tiene un balance neto de 327 k.0 de C02, el hormigo armado un balance neto de 101 k.o de CO2, el acero de 76 k.o. Mientras que la madera de -95 k.o pues contiene almacenados 101 kilos de C02.

Además de en la producción en si del material existe un coste energético que se ha de tener en cuenta a la hora de valorar la sostenibilidad del material. Podemos comprobarlo con un ejemplo: si comparamos el consumo de energía en la construcción de pórticos de 6 metros con hormigón, entramado de acero y madera laminada encolada, comprobamos que el mayor consumo de energía es en el entramado de acera, con 155 Kwh/m2, luego el hormigón, con 62 Kwh/m2 y por último la madera con 37 Kwh/m2.


Por tanto, y teniendo en cuenta que instalar la casa de madera solo requiere, además de tramitar la licencia, fijar la estructura de la casa en el suelo (algo que lleva unos meses), el proceso de construcción del material y de la casa en si es una de las opciones más sostenibles en el panorama actual de la construcción. Si a esto añadimos el hecho de que con una casa prefabricada podemos decidir la manera óptima de orientar nuestra casa para aprovechar la luz y la temperatura naturales y ahorrar energía. En definitiva, la casa de madera es una de las opciones más sostenibles que se nos ofrecen y que no tiene por qué estar reñida con el confort ni con el diseño.
Fuente: Publicado por Lucía, bloggera profesional de la empresa de fabricación de estructuras de madera Incofusta

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