9 de mayo de 2012

¿A qué llamamos arquitectura sostenible?

Ante la pregunta: ¿Qué es la sostenibilidad? la mayoría de los arquitectos considerados expertos en sostenibilidad responderán algo así: “la sostenibilidad es algo complejo…”, “existen  muchos tipos de sostenibilidad…”, “yo no soy experto en sostenibilidad pero los expertos dicen que…”.


En realidad, la arquitectura sostenible busca optimizar los recursos naturales y sistemas de la edificación haciendo que se minimice el impacto de los edificios sobre el medio ambiente y los habitantes.
Los principios de la arquitectura sostenible son:
  • La consideración de las condiciones climáticas, hidrográficas y ecosistemas del entrono donde vamos a construir, para obtenner el máximo rendimiento con el menor impacto posible.
  • La eficacia en el empleo de los materiales, primando los de bajo contenido energético.
  • La reducción del consumo de energía para calefacción, refrigeración, iluminación y otros equipamientos, y cubriendo el la medida de lo posible parte de esta demanda con fuentes de energía renovables.
  • Minimizar el balance energético global del edificio, desde las fases de diseño, construcción, utilización y final de su vida útil.
La sostenibilidad es en la actualidad una demanda generalizada en toda la sociedad. Profesionales del sector inmobiliario coinciden en que la aplicación del modelo sostenible en las edificaciones se convertirá en la mayor prioridad en el sector durante los próximos años, adaptando así la nueva normativa a estas demandas. Por este motivo, existen diferentes sistemas de evaluación que determinan qué hay que medir para saber si un edificio cumple con el concepto de desarrollo sostenible dentro de un contexto social, económico y ambiental.
Una sociedad sostenible no es  posible sin la complicidad de  arquitectos y constructores. No se trata de una cuestión  trivial. Según multitud de estudios, los edificios consumen el  60% de los materiales extraídos de la tierra y su utilización, junto a la  actividad constructiva, está en el origen de la mitad de las emisiones de CO2  vertidas a la atmósfera
La incorporación de elementos de diseño sostenible en un edificio depende de muchos factores, por lo que no se puede dar una estimación aproximada del coste de un edificio sostenible, sino que habrá que estudiar cada caso y proyecto en particular.
Algunos de los parámetros más importantes a tener en cuenta dentro de un proyecto de edificación sostenible son: emplazamientoconsumo de energíaconsumo de agua y consumo de materiales.
Emplazamiento

La localización del edificio es un aspecto central en la arquitectura sustentable y a menudo no es tenida muy en cuenta. Dentro de este campo se abordan aspectos como el tipo de ciudad que el emplazamiento en cuestión promueve, si se fomenta el uso de sistemas de transporte sostenible o si las sombras que las nuevas construcciones puedan proyectar, afectan a edificaciones cercanas. Todas estas características se estudian dentro del proceso de planificación territorial previo a la edificación.
Se deben conocer los  datos bioclimáticos de la zona donde va a reformarse o construirse el  edificio, para incorporar a su diseño las medidas pasivas de ahorro y  producción energética mas adecuadas.  Entre estos datos se  encuentran: orientación, temperatura, humedad, radiación solar, viento…
Consumo de energía

El objetivo de este ámbito es la disminución del uso de combustibles fósiles y nucleares ya que implica la extracción y el consumo de recursos no renovables, así como una mayor emisión de residuos a la atmósfera. Dos puntos claves en el consumo de energía:
  • Eficiencia energética: favorecer el ahorro de energía haciendo que los factores que determinan el consumo energético de las viviendas sean más eficientes; aislamientos térmicos, uso de aparatos e instalaciones, tipos de combustibles.
  • Condiciones locales (mencionado anteriormente).
Consumo de agua

El objetivo de sostenibilidad medioambiental respecto al consumo de agua en los edificios se basa en tres estrategias:
  • Eficiencia en el consumo: ahorro de agua a través de aparatos e instalaciones más eficientes: grifos, inodoros, duchas, sistemas de riego eficientes.
  • Captación de recursos: aprovechamiento de las aguas circulantes en el propio edificio considerándolas un recurso más, además de aguas grises y aguas de lluvia.
  • Mejora de la calidad del agua: tratamiento de aguas, redes de recogida.
Consumo de materiales

Los materiales adecuados para su uso en edificios sustentables deben poseer características tales como bajo contenido energético, baja emisión de gases de efecto invernadero como CO2 – NOx – SOx – material particulado, ser reciclados, contener el mayor porcentaje de materiales de reutilización, entre otros.
La industria de la construcción consume el 50% de todos los recursos mundiales y se convierte en la actividad menos sostenible del planeta. El consumo de energía destinado a la fabricación de los materiales de una vivienda puede suponer el equivalente a un 33% del consumo de energía de esta misma vivienda a lo largo de 50 años de vida útil.
Estrategias para reducir un posible impacto ambiental dentro del proceso de extracción, fabricación y reintegración de los materiales usados en la construcción del edifico:
  • Eficiencia en el consumo de materiales e impactos asociados: reducción de la cantidad de materiales utilizados en la construcción, potenciación de la rehabilitación de edificios, reutilización y reciclaje  de residuos.

Entre los materiales posibles de reciclar se encuentra:
  1. la mampostería en la forma de escombro triturado
  2. maderas de diversos techos, paneles y pisos
  3. hormigón de pavimentos, que se vuelve a triturar y usar en estructuras de menor compromiso de cargas
  4. puertas, ventanas y otras aberturas
  5. aislantes termoacústicos
  6. mayólicas y otros revestimientos cerámicos
  7. cañerías metálicas
  8. cubiertas de chapa para cercos de obra
  9. hierro estructural para obras menores
  10. hierro fundido para las líneas de agua y gas
  11. rejas
  • Mejora ambiental en el consumo material: utilización preferente de productos comerciales que disminuyan el impacto ambiental y sustitución de los materiales con un mayor impacto asociado.
Fuente: CASASRESTAURADAS

2 comentarios:

  1. Sería bueno hablar de certificados y/o similares no?
    Por ejemplo las DAP (Declaración Ambiental de Producto) o EPD en inglés.
    O certificación Leed...

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    1. Estimados señores de Mundo Qualium:

      En primer lugar muchas gracias por su comentario.

      Este artículo no hace referencia a las certificaciones, ya que consideramos que la buena arquitectura, la arquitectura sostenible, aunque puede ir acompañada de certificados que avalen su calidad como LEED, BREEM, VERDE,... no precisa de estos. Es decir, en muchos casos estos certificados son empleados como meros elementos de marketing, mientras que muchos proyectistas diseñan y construyen arquitecturas que podrían pasar los más altos estándares de calidad y que optan por no certificarlas dado el alto precio que esto supone.

      Precisamente, este tipo de certificaciones está provocando la opinión en la sociedad de que un edificio para ser sostenible debe ser "de lujo", debido a que todos los proyectos de este tipo que aparecen en los medios de comunicación, con sus resplandecientes certificaciones, se salen con mucho de los presupuestos medios que se manejan comúnmente en la profesión, lo que provoca que cuando se le menciona a un cliente común que se le va a desarrollar un edificio sostenible, su primera reacción es negarse en rotundo, aludiendo a los altos costes de estas construcciones.

      Con todo esto no queremos decir que estemos en contra de las certificaciones, ni mucho menos, y prueba de ello es que la hemos mencionado en numerosos artículos, pero sí creemos que NO existe una relación directa e inseparable entre arquitectura sostenible y certificación.

      Atentamente, un saludo.

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